Hablar de mi mismo siempre me ha resultado complicado pero mi intención es que me podáis conocer un poco más, mostrando mis pensamientos y forma de ver lo que más me gusta, la fotografía.
Todo tiene un camino, todo te repercute a la hora de pulsar el botón..., es una conexión muy poderosa y en eso consiste la fotografía…. y luego está la estética, pero esto es lo último.
La droga que te engancha no es crear arte sino el momento de disfrutarlo, de sentirlo, el estar en el lugar sin estar…se me viene a la cabeza los museos, el ver un cuadro del renacimiento y sentir la sensación de estar en ese lugar, esa atmósfera, ese..., eso es lo primero que se debe de entender y comprender para entrar en una escuela de arte.
Mi conexión con las diferentes disciplinas artísticas, mis estudios en la Universidad de Bellas Artes de Cuenca, la pintura, el diseño gráfico…, me doy cuenta que me afecta a la hora de ver una fotografía, tomar determinadas decisiones, o como contar la historia, tu historia.
Mi familia y mis padres, la importancia de determinadas personas en tu vida hace que le tengas añoranza a unas o a otras cosas, que te importen más algunas que otras, que presentes diferentes prioridades…Todo influye, la infancia, el entorno, personas que te marcan en tu trayectoria, el estado de ánimo… todo afecta a tu manera de ver la realidad, de anticiparte al momento que buscas y lo encuentras si tienes el dedo en su sitio para dar un “clic”.
Buscar ese instante, esa composición y que quede inmortalizado para siempre, ese es el poder de la fotografía.
Cuando trabajas haciendo fotografía social, para que alguien te responda y se abra, te lo tienes que ganar, es como las flores que solo responden a la luz.
Es curioso, la música pop cuenta historias de amor, la misma historia una y otra vez, pero siempre existen mezclas y matices nuevos e interesantes. La idea de contar visualmente estas historias, hacerlo de una forma atrayente y personal, que tenga tu estilo, tu firma, esto es exactamente lo que me mantiene activo para seguir trabajando.
En la sociedad en la que vivimos y más con Internet, la gente cambia muy rápido y yo también…Mi meta es hablar con lo visual, al igual que el pianista habla con la música y es capaz de trasmitir emociones por medio de este lenguaje. Esta es mi meta, poder trasmitir por medio de mis imágenes.
Ahora, ya sabéis un poquito más de mi, de lo que trato de conseguir en cada uno de mis trabajos y que no me gusta llamarles así, porque siempre me llevo algo de ellos conmigo y ellos de mi.